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¿Un Martín Fierro en Quilmes?

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Introducción:

Si leemos un resumen del libro gauchesco Martín Fierro, escrito por el futuro senador José Hernández en 1872 y cuya segunda parte (la Vuelta de Martín Fierro) se conoció en 1879, encontramos que su historia es la de un gaucho que vivía con su mujer e hijos que debido a las injusticias de las levas obligatorias para la fronteras con el indio, fue llevado al exilio lejos de su casa perdiendo a su familia, atravesando las vicisitudes que la mayoría ya conoce.

Recordamos uno de sus versos:

Él anda siempre juyendo,

siempre pobre y perseguido,

no tiene cueva ni nido,

como si juera maldito,

porque el ser gaucho… barajo!

el ser gaucho es un delito.

José Hernández, El gaucho Martín Fierro, 230

Este libro tuvo un gran éxito. Se vendía en las pulperías con las bolsas de yerba. Como la población en su gran mayoría era analfabeta, los que sabían leer lo relataban a los demás parroquianos. La gente se identificó bastante con los sufrimientos del personaje. Muchos habían sufrido en carne propia la leva forzosa. Ya sea para la guerra fratricida del Paraguay y después aun peor, entre 1878 y 1885, en la cuestionada “Campaña del Desierto”.

Vamos a relatar en esta oportunidad, un caso parecido a lo escrito por José Hernández pero en Quilmes en el año 1870, consideramos que constituye una criminalización de la pobreza y la consiguiente utilización de mano de obra barata en las fronteras, que eran habitadas por nuestros pueblos originarios, en ese momento Ranqueles, Pampas y Tehuelches, etc. Se trataba de exterminarlos y extender la frontera de la “civilización” a los millones de hectáreas que fueron usadas para la patria exportadora. Un tal José Martínez de Hoz, presidente y fundador de la Sociedad Rural Argentina, llego a tener dos millones de Hectáreas en ese “desierto”.Y es solo un ejemplo.

Era una forma de controlar a la población, anteriormente se exigían a los gauchos, la “papeleta” de su empleador  y cuando era despedido, tenía que tener otra papeleta con la firma del dueño de estancia donde trabajaba. Era la exigencia de tener alambrado, los gauchos no eran libre de circular libremente como antes. Y menos matar una vaca y comerla. Cuando años atrás, se podía hacer y solo con obligación de dejar el cuero del animal en lugar visible para el dueño del campo. En ese tiempo solo tenía valor el cuero del vacuno. Pero con el alambrado todo cambio y con los frigoríficos, ni hablar.

Hacete amigo del juez, no le des de que quejarse…

Los hechos criminales comunicados por el Juez de Paz, y con el cargo de Presidente del Municipio, eran en su gran mayoría disturbios por ebriedad en las pulperías o tiendas de bebidas (encontramos en esas peleas apellidos de familias conocidas de Quilmes), robos de ganado equino y bovino y, como no puede faltar , de los gallineros que el bisemanario “El Quilmero” denunciaba constantemente; algún cadáver aparecía en la costa de río y muy de vez en cuando, ocurría un crimen ya sea por interés en la herencia o por deudas.

En el año 1870 el Presidente de la corporación municipal y juez de Paz de Quilmes, con las funciones del orden policial, era Tomas Giráldez, los municipales o ediles, eran: Andrés Baranda, Francisco Casares, Remigio González, O. Larralde, Manuel Soto y el Secretario Tomas Flores.

Encontramos en un legajo municipal, el siguiente caso 

Tapa del legajo Municipal Nº 1C, Acta Destinando a Pablo Chaparro al servicio de las armas. Año 1870

En el pueblo de Quilmes a Treinta de marzo de Mil ochocientos setenta (30/03/1870), yo el Juez de Paz infrascripto, hice comparecer ante mí y testigos con quienes actuó, a Pablo Chaparro, preso por camorrero y vago: a quien preguntado cuál es su domicilio, dijo: “que por ahora vive de una señora de este pueblo”.

Preguntado cómo se llama esa señora, dijo: “que no sabía”.

Preguntado en que se ocupa, dijo: “que diciendo la verdad, en jugar, que antes había estado ocupado en pescar”.

En tal virtud, resultando ser, por su propia declaración, jugador, vago y sin domicilio fijo, fórmese el Juri que deba juzgarlo, con arreglo a lo prevenido en el artículo 291 del Código Rural, así lo proveo, mando y firmo ante los testigos que suscriben.

Siguen las firmas de: Tomás Giráldez, y de los Testigos: Mariano Vega y Juan López.

Encontramos que el “Testigo” Mariano Vega, seria Presidente del Municipio en el año 1871 y Secretario del mismo cuerpo, tres años consecutivos, de 1878 al año 1880. ¡No era un vecino más!

El expediente tiene otra hoja, que nos informa:

En el pueblo de Quilmes a treinta de Marzo de mil ochocientos setenta, asociado el Juez de Paz infrascripto (Tomas Giráldez), al Señor Municipal Don Andrés Baranda y el Alcalde[1] (Cuartel 4to.) José (Clemente) Berasategui (el apellido vasco original es con “S”), para formar el Juri que debe juzgar a Pablo Chaparro, declarado camorrero, vago, jugador y sin domicilio fijo, a quien se le hizo comparecer, para ser oído verbalmente (en el documento se le realiza las mismas preguntas “up supra”)

Acto continuo se le hizo saber el derecho que tenía de hacer su defensa por sí, por el defensor que él quisiera nombrar. A lo que contesto: “que no conocía a nadie en este Partido y que si lo destinaban al servicio de las armas, buscaría quien lo defendiera”.

En vista de lo declarado por Chaparro y consideramos estar comprendido por el Código Rural al servicio de las armas, el Juri que suscribe, condenamos a Pablo Chaparro por tres años, al servicio de las armas en el Batallón Guardia Provincial y para su constancia firmamos la presente acta.

Tomas Giráldez

José Berasategui                                            Andrés Baranda

¿Qué más podemos decir de este hombre Pablo Chaparro?

Hasta este momento no sabíamos si realmente fue a la frontera y si volvió de semejante experiencia.

Revisamos el Primer Censo Nacional efectuado en septiembre de 1869, fuimos al distrito de Quilmes y encontramos a un tal Pablo Chaparro de 25 años, nacido aprox. en 1844, sin indicación de profesión, y no sabía leer ni escribir.

Hoja 237 de 356, del 1° Censo Nacional, de Quilmes, año 1869, donde figura Pablo Chaparro

El censista de Pablo, fue el español Andrés García, que relevó en dos libretas a 275 personas, en la parte rural de Quilmes.

37 Familias                   275 personas

Casas de techos de azotea: 10

Casas de techos de madera: 2

Casas de techos de paja: 28

Total de 40 casas, en esas dos libretas censales

Hoja 228 de 356, del 1° Censo nacional de Quilmes, año 869, donde se puede leer a los Garay.

Por los apellidos de las libretas podemos afirmar, al estar la familia de Bernabé, Ventura y Simón Garay, que tenían propiedades en los alrededores del actual Cruce Varela, que Pablo Chaparro, estaría aproximadamente en esa zona. Esto fue 6 meses antes de su condena.

Hoja 228 de 356, del 1° Censo nacional de Quilmes, año 869, donde se puede leer a los Garay.

Seguimos buscando, pero ahora en las mensuras de la Familia Garay correspondiente al distrito de Florencio Varela Nº 90 y Nº 97, había dos planos con los nombres de los propietarios.

Mensura N°90 de Florencio Varela, de Miguel Garay.1868
Mensura N°97 de Florencio Varela, de Simón Garay. 1886

Comparando todos los nombres de las mensuras 90 y 97 de Florencio Varela, con los de las libretas censales de Andrés García, podemos armar una tabla.

Algunos de los propietarios se encuentran en las dos mensuras judiciales, otros solamente en una. Colocamos en que hoja del total de 356 hojas, de varios censistas,  se encuentra los nombres ubicados. Las Hojas van de la numero 211 a la 232 de las 356, en total serian 27 fotografías que integran las libretas.

En la página 237 de 356, encontramos la familia de José León Ocaña, de 50 años de edad, oriundo de Córdoba, Argentina; su esposa, Andrea Gomes, de 30, con 7 hijos:

Pedro, 12 años, Rudecindo, de 10; Marcelino, de 8; Rufina, de 7; Sirila (sic), de 5; Zusana (sic), de 3; y José León, de un año, todos argentinos.

Con esta familia numerosa, normal para la época, estaban dos extraños a la familia: José Rodríguez, de 11 años, seguramente un agregado y nuestro Pablo Chaparro.

Tabla N° 1

Mensura de F. Varela

Apellido y nombre

Hoja de censo

N°90 de 1866

N°97 de 1886

1869

———–

———–

Chaparro, Pablo

237 de 356

90

97

Garay, Antonina

 

90

———–

Garay, Bernabé

228 de 356

90

97

Garay, Francisco

 

90

97

Garay, Pía Ventura

 

90

97

Garay, Simón

229 de 356

———–

97

Gil, Juan

 

90

97

Latham, Wilfred

223 de 356

90

97

López, Francisco

225 de 356

———–

97

López, José A.

 

90

97

Marrero, Francisco

223 de 356

90

———–

Montes, José

 

———–

97

Ocaña, José L.

237 de 356

———–

97

Prestamero, German

 

———–

97

Raimondo, Carlos

 

———–

97

Sala, Bernardo

 

———–

97

Villar M.

 

Entre los propietarios, está el conocido Wilfred Latham, de origen inglés, criador de ovejas de raza, y de religión católica. Escribió el libro “Los estados del Río de la Plata. Su Industria y Comercio; del Año 1867.

Su tumba se encuentra al lado de la Bóveda de Andrés Baranda, en el cementerio Histórico de Ezpeleta, Quilmes.

“Rejistro” Electoral de Quilmes, 1877

Volvamos a nuestro personaje, ¿Que otro dato pudimos encontrar de Pablo Chaparro?

Pues buscamos en varios archivos, y encontramos el Padrón o Registro electoral de Quilmes, del año 1877, publicado en El Quilmero, en varios números consecutivos.

El primero era, el N° 130, del jueves 1 de Marzo de 1877. (En esa época se escribía “rejistro” con jota)

El Quilmero, Año II, Nº 130, jueves 1° de marzo de 1877.

Localizamos a:

Nº de orden 049              Nombre: Chaparro, Pablo

Edad: 37 años, por lo tanto, el año de nacimiento aprox. 1840.

De Quilmes,       Estado civil: soltero

Profesión: jornalero.     Domicilio: calle 22 del cuartel 1° (El pueblo de Quilmes).

La calle 22 es la actual 25 de mayo.

No sabe leer.

Estos son los datos del mencionado Padrón electoral.[2]

Recordemos que esa época el voto no era obligatorio, solo había que anotarse y era un voto cantado. Las facciones políticas, pedían a sus votantes que se inscribieran. Y los domingos de elección se votaba en los atrios de las iglesias, donde a veces se escapaba más de un tiro a los participantes.

En el censo de 1869, Quilmes tenían 6809 vecinos, y supongamos a grosso modo que el 50% fuera adulto y de los adultos, solo votaban los hombres. Tendríamos unos 1700, pero están anotados solo 536 vecinos.

La diferencia de 4 años de Pablo Chaparro en la fecha de nacimiento que tenemos al comparar el censo de 1869 y el padrón electoral de 1877 es normal en estas situaciones, donde el hombre indicaba aproximadamente su edad.

Así que no tenemos más datos de este hombre, vemos que a lo mejor no fue a la frontera, lo que sí sabemos es que estaba nuevamente en Quilmes a las afueras del pueblo, y participaba políticamente de la elecciones en 1877.

Seguimos buscando en los años siguientes, y llegamos al año 1881.

El Quilmero, Año VII, Nº 682, jueves 29 de diciembre de 1881

En el Quilmero, Año VII, Nº 632, del día jueves 29 de diciembre de 1881, encontramos:

Nº de orden 117: Chaparro, Pablo; de 40 años de edad; de Buenos Aires; de estado civil soltero; de profesión, jornalero; vive en el cuartel 1°, en la propiedad de Santos Piñero; No sabe leer.

Continuando la búsqueda de nuestro personaje investigado, llegamos a El Quilmero, Nº 718, del día jueves 16 de octubre de 1882, que nos informa:

Nº de orden: 65, Nombre: Chaparro, Pablo; de 39 años de edad; después hay una serie de comillas, que repiten los datos anteriores, suponemos que seguía soltero, la profesión seguramente jornalero y sigue viviendo en el Cuartel 1° de Quilmes, en la propiedad de Santos Piñero.

El Quilmero, Año VII, Nº 718, jueves 26 de octubre de 1882

Evidentemente hay otro error en la edad, pues en Diciembre de 1881 menciona que tenía 40 años y en octubre de 1882 “decreció” a  39. Este error, tan solo de un año, debe ser por algún problema en el cálculo de su edad. Pero en esos dos padrones consecutivos, seguía viviendo en la propiedad de “Santos Piñero”, en el Cuartel 1, el pueblo de Quilmes.

El apellido Piñero ó Piñeiro, (vendedor de Piñas) era de la zona del actual G. E. Hudson, Berazategui, conocido en aquel entonces por el nombre de Conchitas, por las numerosas canteras de conchillas, usadas, para la construcción y para el mejoramiento de caminos. La propiedad era cercana a la estación de Hudson.

Pero al buscar este nombre en los registros encontramos: que “Santos”, no era un hombre, sino una mujer. El nombre completo sería María de los Santos Piñero, casada con Ireneo Rodríguez y Álvarez. El matrimonio se celebró en Ia iglesia de Inmaculada Concepción de Quilmes, actual Catedral, el 28 de octubre de 1876.

Los padres de Yreneo (Con Y griega), eran Antonio, español y su madre de nombre María, era uruguaya. 

Los padres de María de los Santos Piñero, eran Leandro y Catalina Estrinja (aparece como Stringer, en otras actas).Leandro Piñero, tenía una propiedad entre las calles 55, Lisandro de la Torre, calle 60(Colectora)  y 138, de Hudson, Berazategui, hoy está rodeada de Barrios privados. En 1880 era el cuartel 4° de Quilmes

Mensura N°62 de Quilmes. Piñero, Inocencio, Tomás y Pascuala. Año 1867.

En los registros de 1881 y 1882, se indica que vivía en el Cuartel 1°, pero era la propiedad de Santos Piñero, seguramente ya estaba viuda, sino Pedro Giménez, director de El Quilmero, hubiese escribo Propiedad de Yreneo Piñero.

En el Censo Nacional de 1895 en Quilmes, donde tendría una edad entre 50-55 años, pero ya no lo encontramos a Pablo Chaparro.

Finalmente buscamos en varios archivos, afinamos el nacimiento de Pablo Chaparro entre 1839 a 1845,

Y encontramos a un niño Pablo Julián Romero y Chaparro, en la siguiente acta de bautismo, de Nuestra señora de La Merced, de la ciudad de Bs. As.:

Iglesia Nuestra señora de la Merced. Ciudad de Bs. As. Bautismos de color. Año 1823-1853. Volumen 17. Numero de paginas 417/480.

En quince de Enero de mil ochocientos cuarenta y cuatro (15/01/1844), Yo el cura Rector bautice solemnemente a Pablo Julián, nacido el catorce de este (14/01/1844), hijo de Julián Romero y de Dolores Chaparro, pardos libres, naturales de esta (parroquia), fueron padrinos Francisco Fonseca y Ciriaca Nieto, que impuestos de sus obligaciones, por verdad lo fimo.[3]

                                          Presbítero Argerich

La fecha coincide perfectamente, con lo indicado en el censo de 1869 y tiene un error de 4 años con lo dicho en el padrón de 1877. Podemos suponer que hay una equivocación en este último documento, o tal vez fue llenado por otras personas, para completar el listado de electores.

Pero hay mucha certeza de quien es la misma persona, con este dato, terminamos la búsqueda de Pablo Chaparro, y de su historia en Quilmes. Además el acta de bautismo, nos da un dato interesante, Pablo era hijos de pardos libres. Podemos firmar entonces que no tendría muchos bienes.

Nuestra sociedad colonial y post colonial, era muy clasista, así que negros, pardos e indios eran discriminados, ya que había un libro de esa iglesia exclusivamente para “mestizos, mulatos y negros”. Sí debemos aclarar que el trato familiar de la servidumbre de “color” en las familias criollas, fue mucho más humano que en las plantaciones de Estados Unidos y de Brasil.

En los libros parroquiales de Quilmes, en cambio no hubo una separación por grupos, estaban en un mismo libro. En algunos casos, se indicaba con una (e) la condición de esclavo y por una palabra “indio”, su pertenencia a los pueblos originarios, que con el tiempo fueron desapareciendo.

La familia de Pablo en 1855

No pudimos encontrar nada más de Pablo Chaparro.

Pero buscamos a los padres de nuestro acusado, y encontramos a su madre, en:

Dolores Chaparro, Inquilina, viuda, mujer, edad 40, nació Bs. As., Arg. Costurera

Julia Romero, 1° hija, soltera, mujer, 19, Bs. As, Arg. Costurera

Rosa Romero, hija, soltera, mujer, 17, Bs. As., Arg., costurera

Vivían en la calle Córdoba Nº 180 (en 1855), casa de azotea de un piso

Censo Municipal de 1855 de la ciudad de Bs. As., Barrio de San Nicolás. Página 286-300

Aquí encontramos algunos datos más, Dolores, la madre de Pablo, en 1855 era viuda, y estaba con dos hijas más. Pablo tendría 11 años, pero no estaba con sus madres. Posiblemente trabajaba de sirviente en alguna casa, o vivía con familiares o tal vez directamente vivía en la calle. Dolores y sus hijas, eran costureras y alquilaban en el porteño Barrio de San Nicolás.

Es la historia de una familia pobre de morenos libres argentinos.

Para concluir esta breve investigación, nos despedimos con otro verso del Martín Fierro.

Y dejo rodar la bola,

que algún día se ha de parar

tiene el gaucho que aguantar

hasta que lo trague el hoyo,

o hasta que venga algún criollo

en esta tierra a mandar.

José Hernández, El gaucho Martín Fierro, 358

Ing. y Mlgo. Rodolfo Cabral

[1] Alcalde, era el encargado político de los cuarteles, que serían las localidades actuales. Otro nombre quetenían era Teniente alcalde, de por ejemplo del cuartel 4to de Quilmes. Serían los delegados municipales actuales, pero tenían más tareas judiciales y policiales, que las de servicio público.

[2] El Quilmero, bisemanario; Año II, N° 130, Jueves 1 de marzo de 1877

[3] Nuestra Señora de la Merced, Ciudad de Buenos Aires. Libro de Bautismo 1817-1853 (mestizos, mulatos y negros). Pág. 726 de 789.

 
Familysearch.org
https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:9396-XRQ6-ZH?i=725&cc=1974184&personaUrl=%2Fark%3A%2F61903%2F1%3A1%3AXN32-RYV 

Un comentario sobre “¿Un Martín Fierro en Quilmes?

  1. Muy interesante, será que Chaparro y Caparro son la misma persona ?, la variación de edad podría deberás a otra persona, aunque en la época era común tener nombre y apellido, aún sin estar anotados o inscriptos, me encantó el trabajo, felicitaciones

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